Una reseña casi divertida: la historia de Ned Vizzini

People are screwed up in this world. I’d rather be with someone screwed up and open about it than somebody perfect and ready to explode.

En octubre me mandaron un trabajo para la universidad en el que tenía que elegir un libro que no se hubiera traducido antes y traducir un fragmento. Genial, pensé. Y el título me llegó sin ni siquiera haber leído el libro: quería traducir It’s Kind of a Funny Story, la novela de Ned Vizzini. Había visto la película, me había gustado y parecido graciosa; era la respuesta perfecta.

¿El problema? Claro, no había leído el libro. Pero eso tuvo una fácil solución. Solo hicieron falta tres días para que acabara con esta maravilla de novela.

funny_storyCraig, el chico de 15 años que acaba de entrar en el instituto de sus sueños, ha empezado a dejar de comer, de dormir y de relacionarse como antes. Hasta que, una noche, decide saltar por el puente de Brooklyn.

Al tratarse un tema tan fuerte y tan duro como la depresión y el suicidio, empecé el libro con miedo y cogiéndolo casi con pinzas, sin querer adentrarme demasiado. También pensaba que sería el típico libro sobre depresión y enfermedades mentales: chico que está triste, todo muy melodramático, final horrible, «uy, qué pena» y fin. En conclusión, una novela camuflada de libro de autoayuda que busca vender. Pero cuánto me equivocaba.

Ned Vizzini sabe de lo que habla y retrata el Six North, el ala psiquiátrica del hospital al que Craig decide acudir, como si conociese todos sus rincones y todos sus secretos. Y ahí está lo especial de esta novela: Ned ha vivido lo mismo que Craig y, aunque narra a través de la voz de un chico de 15 años con un montón de dudas en la cabeza, es tan real que es imposible que duela. Craig sale con sus amigos, fuma marihuana aunque sus padres se lo hayan prohibido, está celoso de la novia de su mejor amigo, habla con chicas por Internet, tiene demasiados deberes en el instituto… Es sincero y eso se nota.

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